martes, 12 de octubre de 2010

Paseando por el parque en busca de un rayo de luz

Es tragico ver como todo aquello a lo que le has dedicado gran parte de tu tiempo poco a poco se va desmoronando. Las cosas a veces no son lo que parecen, y por más que intentas ponerle esa fiel confianza, es cuando te das cuenta que la vida te golpea una vez más.
Hoy, sentí ese golpeo voraz adueñándose de una parte de mí, repudio la sensación de crear en mí ese sentimiento ingenuo, que todos alguna vez hemos tenido, que no es otro que caminar con la cabeza entre la sombra y el dolor.
Intento darle vuelta, el humo del cigarro me consume, el parque se queda corto, busco pero no encuentro, me siento impotente, como es posible, camino sin saber a donde ir, la busco en cada esquina, es cada mirada que se cruza, me niego a la idea de ser tan minucioso en ese mundo que tanto amo, de ser tan caleidoscopico bajo ese cariño fugaz que se mantiene intacto, le sigo dando vueltas, otro cigarro más, tras cada exhalación interna, miro al cielo en busco de una respuesta, pero no la consigo, mi esfuero es en vano, cuantos kilómetros recorridos, cuantas noches soñadas, cuantos días con sus minutos y sus horas de espera eterna, pero no consigo entenderlo.
Donde está el error, seré hoy, ese naufrago perdido, o ese humano huérfano de sensatez, seré de nuevo un pobre insensato lastimado por la indeferencia del sentimiento que yo mismo construí.
No sé lo fuí un día, ni se lo que seré mañana, pero sí sé lo que quiero ser hoy, hoy quiero ser vida, pero no una vida cualquiera, quiero ser tu vida, aquella que un día te golpeó sin apenas esperarlo y mucho menos merecerlo, quiero ser esa vida detallada e intrepida, esa vida fiel alejada del mal pensamiento, quiero ser esa vida llena de confianza, quiero ser esa vida que cierre las heridas del pasado, y te haga vivir las alegrías del presente.

1 comentarios:

Charlie Brown dijo...

Eres un grande hermano