Mucha gente pequeña,
en muchos lugares pequeños,
haciendo cosas pequeñas,
cambiará la faz de la Tierra”.
Mucha gente pequeña,
en muchos lugares pequeños,
haciendo cosas pequeñas,
cambiará la faz de la Tierra”.
“Amad aquello que aman los jóvenes, y ellos aprenderán a amar lo que vosotros queréis que amen,” es una filosofía que llevo grabada en mi persona y que se mantendrá imborrable en el tiempo. Por eso, soy consciente de que hemos de hablar el lenguaje de los jóvenes, que hemos de salir en su busca, y acercarnos con amor y paciencia, mucha paciencia, y ofrecerles algo mas autentico, algo que les llene plenamente y motive su desarrollo. Por eso viernes tras viernes, el don Bosco que anida en el interior de los animadores, cobra vida y su esencia se hace presente en el patio, con actividades como la que “Gente Joven” realizó el pasado 31 de octubre, donde un inocente juego de terror, alejó a casi 200 jóvenes de fiestas de Halloween engañosas y otros muchos eventos que no favorecen en absoluto a su desarrollo. Una mera opción más, como tantas otras de diversa índole, que sólo pretenden crear un ambiente sano y familiar con el que soñó nuestro amigo Juan, y en el que el animador verdadero no se escandaliza del grito, porque atiende al joven que grita.