sábado, 27 de febrero de 2010

invictus

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me econtrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

martes, 23 de febrero de 2010

NOSTAlGIAS

Hoy, sé que no tengo nada, que mi felicidad solo se basta de unos pocos recuerdos que construyen mi vida día a día.
Hoy me abrazo a tu nostalgia, a las calles que nos acariciaron, a las miradas que aun me persiguen, hoy, sigo soñando contigo.

lunes, 1 de febrero de 2010

Encontronazos en mi camino

Habría que destapar todas las cajas de instrumentos para averiguar que acorde desentonaba en vuestro camino. Habría que comprobar una por una, hasta dar con la cuerda que estaba desafinada. Pero quizás vosotros simplemente ya nos os apetezca mas tocar bellas melodías, no sintáis la elocuencia de vuestras manos acariciando la música de la vida. Vuestra híbrida melodía, se fue apagando golpeada por el eco del viento que alejó la hermosura de la sencillez, del beso escondido, de la caricia frenética.

Hoy siento como este mero espectador, que tanto os ha visto tocar, se siente sumergido en un quebranto conmovido por la lejanía de vuestras manos, quizás sea el momento, que como Manolo y Quimi, vivías noches de desenfreno musical lejos el uno del otro, yo solo espero, desde mi simple deseo de amigo, que siempre tendréis un público expectante, que será la melodía de vuestra sonrisa cuando ésta en algún momento os falte.

Gracias por todo.


domingo, 10 de enero de 2010

Dilataciones de un corazon ( el inicio)

Hoy, de nuevo, el viento me ha permitido saborear el calor de unas manos temblorosas, una presencia minuciosa embargaba el camino, como una especie de sombra femenina que era el reflejo de mis ojos, de manera silenciosa, me ha acompañado por este viaje intrépido que hace algún tiempo me dispuse a recorrer, y que no es otro, que dilatar mi corazón.

Cuentan que los caminos largos siempre llevan a parajes hermosos, allí me dirijo hoy, donde saciar mi lado mas humano, donde desempolvar este pequeño corazón, que herido por el tiempo, a perdido de alguna manera su razón de ser. Camino por un sendero nevado, un asfalto lejano, y unas laderas que bajo sus brazos esconden las almas de los campesinos, a lo lejos, las montañas se roban unas a otras el agua solida que acaricia sus cuerpos.

Sé, que en este periplo, solo cuento con la esperanza de encontrar pronto a esa sombra que un día me abrazó, a esa esencia femenina, que un día me encontró, y sé que ese día ha de llegar, porque la vida es demasiado corta, para que no ocurra lo que se desea, por eso, junto a mis retazos de vida, inicio por este sendero perdido, el viaje que me llevará hasta ti...



viernes, 13 de noviembre de 2009

La fortuna de tu vida

Vivimos presionados por el material corrosivo del que se compone una parte de nuestras vidas. Rodeado de aquello que no tenemos, ensuciamos vagamente los cristales de los vecinos, empañamos con nuestro afán egoísta, el escaparate de aquél que posee otro camino.

La codicia quebranta nuestro lado mas humano, ha contaminado nuestras almas de la manera mas insospechable posible. Vivimos henchidos de satisfacción superficial, nos contentamos con lo que tenemos porque es lo que hay, lo que toca, y sólo vemos nuestra felicidad más plena en el materialismo que envuelve a los demás. Por eso deseamos todo lo que los demás tiene.
Hay personas que buscan una fortuna inmediata, caminan consternados por sueños de películas, donde de la manera mas frenética, aparece un tesoro que cambia vidas por completo, para ser alguien que nunca serán y que nunca están destinados a ser.

Yo pienso que la fortuna de las personas se halla en lo cercano, en lo cotidiano, en lo predecible del alma, en el camino continuo hacia el bien y en el ser siempre fiel a lo que eternamente se ha sido.

La fortuna nos acaricia prematuramente, pero seguimos encaprichados en los lujos insultantes de los demás.

No existe fortuna ni tesoro más grande, que aquél pequeño detalle que descubrimos en el batir de los días, y que nos hacen esbozar una tímida sonrisa de aliento y felicidad. La fortuna de nuestro camino, nuestro tesoro más humano, se halla, hayá donde esté nuestro corazón más puro y desnudo posible.

domingo, 1 de noviembre de 2009

El calor de una persona

Solitarios, seres inhóspitos, que caminan vagamente entre el tumulto del amor. Paso desapercibido, preso en esta constelación de miradas asesinas, que me señalan, y alejan de mí, cualquier tipo de esperanza. Solo camino, y solo poseo un solo destino, me cuelo entre el espacio de las manos que se unen, en el universo de la miradas que brillan, me escondo en el lenguaje arcaico que solo el amor entiende, soy ese palpito frenético preocupado por la terquedad de lo que envuelve. No existe en mí, esa esencia que une vidas, que desplaza cualquier apatía incesante sobre el despertar de sus ojos. Y no es porque no pretenda caminar hacia tal destino, sino que hay puertas que mejor no descubrir.
Hoy siento esa sensación de cosquilleo soñador, de pasar entre la alameda de bancos rojos, con la mirada perdida en el tiempo, con el aliento imaginario de poder volver a verte, de sentir tu tranquilidad abrazarme dócilmente. De querer cambiar el mundo con tan solo tu proclamarlo sobre mis oídos. Quiero volver a latir, a sentir tu paciencia sobre mi vida, a darte aquello que no dí jamás, a querer ser el espejo de tus metas, a simplemente abrazarte y dibujar sobre tu piel, de manera sutil, el universo de unos ojos.
Hoy, he vuelto a vestirme con la ignorancia de los 14 años, he vuelto a sentir, ha suspirar, a creer en alguien, a pensar que la vida es una sucesión de batallas con una sola inspiración. He dejado de ser un solitario transeúnte por la alameda, y sin saber muy bien como y porqué, salí de ella, para caminar por los verdes prados, para ver si te encontraba, para ver si veía en el cielo azul, alguna señal que probara de manera plena, la cadena de la que me deshacía. Por momentos he dejado de ser un profano híbrido débil y cobarde.
He dejado de existir por pequeños retazos de vida, y por eso he vuelto a sentir, ojalá que tus ojos guien el camino para poder vivir más allá de mí.

domingo, 4 de octubre de 2009

el sabio

No te sientes tan lejos, no permitas que ese silencio presuntuoso se adueñe de ti, camina plácidamente entre el ruido prematuro que irrumpe tu camino, que desvía tu atención y que hasta incluso acerca a tí cualquier tipo de apatía. Acércate, no tengas miedo, concéntrate, y mantén la mirada limpia, no hay nada en este mundo que te pueda alejar de lo que realmente eres, no debe existir esa línea invisible que te aparte de aquello que amas, jamás has de encontrar temblor en tus piernas, en tus manos, y mucho menos en tu corazón. Si has de estar ahí, que sea derrochando frenéticamente dotes de sabiduría, para eso estás aquí, tu palabra amansa la ira, relaja mi cuello, e inmóvil, el suelo se posa ante tus ojos, cual recuerdo desvaneciéndose en una vida arcaica. Todo está en tu mano, el pulso de la respiración ante la situación mas desesperada, el giro de tu cuerpo, la manera de mirar... sigue ejercitando minuciosamente cada esencia de tu vida, el día a día, es una batalla... tu batalla, y la sangre derramada en ella, ha de superar con crecer el sabor de la derrota.