lunes, 10 de mayo de 2010

A don Ventura, un ejemplo de santidad

Cuenta el poeta dramaturgo alemán Bertolt Brecht, que los hombres que luchan toda la vida, son los imprescindibles. Permitánme hoy, que en este minucioso espacio polar, les hable de un Hombre, de esos que hay pocos en la vida, y de esos que al recordarlos, una sonrisa complice inunda nuestra expresión. ÉL, es un hombre grande, desgastado por el tiempo, pero lleno de vida en sus palabras, sabio en sus movimientos, y afable en su cercanía. Les hablo de una persona sencilla en su caminar, humilde en su mirada, y sútil en el trato con los demás. Pretende cuidar los detalles mas insignificantes, para ganarse el corazón de todo lo que le rodea, es un ejemplo de vida desapercibida, un hombre eficaz en su anónimato. Se basta de su parroquia, de sus pájaros, de sus paseos. Llama a las personas por su nombre, y las acaricia con su desnuda esencia modesta. Su paso es lento, saboreando cada pisada, como si fuera la última, apreciando el valor de la vida que se le ha otorgado, una vida, dedicada a los demás, y a todo aquél que busque en él una palabra alentadora, un ejemplo de vida serana y paciente, una huella timida, que no pretende tapar, sino hacer brillar, en este mundo ardoroso, hasta el mas minucioso detalle, con su sencillez salesiana.

jueves, 15 de abril de 2010

De cada día.

“Corría la tarde tranquila, y el susurro del abismo infiel, intimidaba suavemente los rayos de sol que perecían cual gaviota sobre el paisaje oceánico.

El mundo se alejaba de su luz ancestral, del faro eterno, del ritmo atroz humano, que golpeaba cualquier esencia de quietud.

A lo lejos un interminable murmullo de recuerdos, apresados en la memoria débil del tiempo, proclaman con voz tenue el lamento en su lucha incesante contra las muros de la libertad.

Las cadenas hacían preso a mis sueños, y el engranaje de su lucha, se debilitaba hasta que sin saber muy bien como y porqué, el gris celaje penetró en el firmamento y una caricia sutil desgarró la opresión.

Desde entonces viven libres en este mundo cruel que se opone a su libertad.”

domingo, 4 de abril de 2010

Caminar


Entre jirones de papel, pretendo sucumbir una parte de mí, intentar liberarme del tedioso mundo en el que hoy me encuentro atrapado, despojarme, del preludio intrépido que acontece inmóvil en este lado del camino.
Quiero volar, respirar, sentir fuertemente el dulce aroma de tu piel sobre la mia, desnudar el viento, besar los trigales lentamente, y no dejar de ser nunca, una maravilla más del universo.
Hoy, deseo resucitar de nuevo, susurrar entre parajes perdidos, que la cima está cerca, que sólo hay que cruzar el puente, que existes en ese otro mundo no tan lejano, hacia el cual camino debilmente, pretendiendo desnudar una parte de ti, para poder escribir, en retales de sueños dormidos, que pronto nos veremos.
Solo has de caminar.

lunes, 1 de marzo de 2010

Viajar

Quizás sea el momento de ser cómplices, de viajar, de regalar, de trasportar miradas, susurros, caricias incluso, como quien da la vida en ello. Se que pronto los sentirás cerca, porque en la lejaníade tu corazón, solo la luna acaricia mis versos, solo la penumbra abraza tu recuerdo, solo el tiempo me hace esperar, y es que, somos dueños de algo mayor, estamos a la espera de la gran osadía de la vida, del asfalto provocador, del ritmo frenético golpeando sutilmente, con su aroma a púrpura, nuestro rostro.

Vivimos presionados por la emoción, alimentándonos del mañana que pronto vendrá. Mientras tanto, quiero estar contigo de alguna forma, no solo mirando al cielo estrellado y ver tu reflejo en él. Quiero estar sobre tu mesa de noche, sentir tu sueño cerca, esconderme en tu alcoba sigilosamente y ser testigo fiel de tu día a día. Llena tu alforja de suspiros, de oleadas emocionales, de eterna sabiduría... llena tu alforja de retazos de vida. Mi afán tumultuoso también tiene su propia razón de ser, y aunque de tus labios nazca una tímida sonrisa, justificando mi locura singular, sé, que como yo, en la lejanía de tu nido, y abandonada de tu propia infancia, leerás con paciencia alguna que otra vez los destellos de tu fe.

Porque las pequeñas e insignificantes cosas también llegan a su propio destino, si éste los espera.

Todo lo comprenderás a su debido tiempo.

sábado, 27 de febrero de 2010

invictus

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me econtrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

martes, 23 de febrero de 2010

NOSTAlGIAS

Hoy, sé que no tengo nada, que mi felicidad solo se basta de unos pocos recuerdos que construyen mi vida día a día.
Hoy me abrazo a tu nostalgia, a las calles que nos acariciaron, a las miradas que aun me persiguen, hoy, sigo soñando contigo.

lunes, 1 de febrero de 2010

Encontronazos en mi camino

Habría que destapar todas las cajas de instrumentos para averiguar que acorde desentonaba en vuestro camino. Habría que comprobar una por una, hasta dar con la cuerda que estaba desafinada. Pero quizás vosotros simplemente ya nos os apetezca mas tocar bellas melodías, no sintáis la elocuencia de vuestras manos acariciando la música de la vida. Vuestra híbrida melodía, se fue apagando golpeada por el eco del viento que alejó la hermosura de la sencillez, del beso escondido, de la caricia frenética.

Hoy siento como este mero espectador, que tanto os ha visto tocar, se siente sumergido en un quebranto conmovido por la lejanía de vuestras manos, quizás sea el momento, que como Manolo y Quimi, vivías noches de desenfreno musical lejos el uno del otro, yo solo espero, desde mi simple deseo de amigo, que siempre tendréis un público expectante, que será la melodía de vuestra sonrisa cuando ésta en algún momento os falte.

Gracias por todo.