Hay tesituras en este errático periplo, que caen por su propio peso. Hoy, el desasosiego insípido, hace su reaparición de la manera más exuberante. No muy lejos, noches en vela, mirando paisajes de techos blancos, evadido en el dilema sobre que camino caminar. De fondo, gaitas sensuales, que dan emoción en el batir humano de mis emociones. Todo esto me consume, me aleja de mí y de alguna manera, también de ti. Entiende, que no puedo soportar esta carga pesada, el tedio de los días, me vence, soy esclavo del destino, apresado en esta atmósfera irreal, en un sueño que profana mi corazón. Hoy, vuelvo a respirar, como lo hacía antes de que pintases este cuadro, este lienzo herido por tus manos, por tu manera de llevar las cosas, por tu manera extravagante de indagar sensorialmente en tu corazón. Hoy, sé que ya no me necesitas, y quizás, yo deba de necesitarte menos aún. Un nuevo camino se abre ante ti, lejos de la pesadez de mis palabras, de la alquimia exacta de mi sentir. Ya es tarde para comprender, para descifrar, incluso para saborear las impurezas abstractas de este meollo clandestino, que me hace perecer. He superado vicios, he caminado mucho y galopado demasiado, te he buscado en todas partes, he alejado de mí cualquier tipo de apatía, he disminuido la masa corporal de este traje anatómico, he calmado mis ganas de abrazarte... me he saciado de ti en muchos aspectos, pero, ya no puedo más, es el fin de esta lucha sin cuartel, al menos por mi parte, me retiro con los ojos en lágrimas, "no hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí". Sigo mi camino. Así es la vida, unas te acaricia, otras te araña...y a veces hasta te engaña.
Y como dice la canción... " Te deseo buena suerte y que el cielo te guíe, ahora sin mí ríe cruzando otros puentes. Estuvo bien quererte."