viernes, 30 de marzo de 2012

Farfalla Pittoresca

Naces en cada instante,
mariposa pintoresca,
tus manos de papel,
envolviendo la nicotina prohibida del alma.
Tu aroma susurra,
envuelve y agrieta la emoción.
Descalza, Tapizas el lienzo de mi piel,
trazos púrpuras por doquier,
a ritmos vertiginosos,
extravagantes y atrevidos.
Mariposa pintoresca,
sonríe, y da luz a la sombra de tus labios.
Sonríe, y no dejes de hacerlo,
una y otra vez.
Tu sonrisa eléctrica
despierta el calor de los humanos.



Felicidades.

R. Leiva


jueves, 22 de marzo de 2012

Persecuciones desvanecidas

Miradas de falacias afiladas,
emociones vertiginosamente intransigentes
en el abismo infiel de mis entrañas,
el susurro lejano de tu voz fantasiosa
invadiendo el alma,
desgarrándola lentamente.
Tu figura espectrante,
observando sutilmente
la profanación de mi espíritu.
Abrazo tu recuerdo,
lo perforo quebrantando su eternidad,
esencia inmensamente auténtica.

R. Leiva

viernes, 2 de marzo de 2012

Reminiscencia: El pincel mágico (un año después)

A veces, para no olvidar algunas emociones de antaño que me envolvieron de manera gustosa, las escribo perennemente en este espacio, que poco a poco va tocando su fin...
Lo confieso, me encanta leerme, y sentir lo que escribo, leer letras que hablan de mis sentimientos, de mis sensaciones, del vaivén de la vida salpicando descaradamente mi ser. Es por eso, que en multitud de ocasiones, me dispongo a buscar en este baúl cibernético, escritos del pasado, que me ayuden a recordar lo que un día sentí.
Hoy, recupero un escrito que elaboré en esta misma semana hace un año...porque ello me ayuda a caminar y a valorar lo que aguardé.
Cuando las cosas llegan a su final, siempre queda esa sensación de nostalgia bohemia que nos consume.


El pincel mágico

"Mientras el vértigo de la vida, con su impasiva brisa me susurra descaradamente, pienso de manera asidua en la suerte que tienen algunas personas de estar cerca de aquello con lo que su vida cobra algo de sentido. Tengo la suerte de vivir en ese sueño caprichoso que me envuele cada vez que el sol surca el inmenso cielo azul, atado gustosamente por el fluir de los días. Pero a veces, cuando el cielo suspira lágrimas de amor, es cuando recuerdo, que estoy incompleto, que falta una pieza mágica, que haga estremecer a las mismísimas estrellas que desafían cada noche al abismo terrestre.

Entre tanto, te imagino descalza, con un pincel en las manos,derramando sobre el asfalto el afeite sobrante de tu ultima obra de arte, un fiel reflejo de tu alma desnuda, palpando afectusamente el rostro de la naturaleza, como dos cuerpos entrelazados, disimulando la batalla intrépida que posteriormente y de manera afable harás realidad sobre el lienzo.

Hay pinturas que merecen ser realidad"

8 Marzo 2011

lunes, 20 de febrero de 2012

Habitáculo 15

Habitáculo 15



Destellos ancestrales que surgieron,
el cigarro se consume como si nada,
a lo lejos, las pisadas se consumen
en la oscuridad.
Chirrios de puertas madera ocre,
entreabiertas,
anunciando pasadizos epidérmicos
de humanos en construcción.
Gaitas prohibidas susurrando
en el desván de mis oídos,
preludio de la desgana
intensa,
con la que se viven algunas horas,
algunos momentos
...algunas noches.

R. Leiva

lunes, 6 de febrero de 2012

Bosque caducifolio


Cuentan los sabios, que cualquier incontinencia daña la raíz humana.

Discrepo profundamente con los más sabios, ¡los desafío!.

En estos días, quiero adentrarme en este bosque de palabras caducifolias, para alimentar moderadamente esta incontinencia que traspasa gran parte de mi control.

Volcarme, en este pequeño, pero intenso taller de palabras que hay sobre mi escritorio, detener el mundo, mi mundo, y darle un giro teatral a las leyes de la naturaleza. Haré soplar fuertemente las hojas del suelo, para volver a vestir los árboles de mi universo, y es que hay cosas, que ni tan siquiera en este blog se pueden desnudar, por eso, detengo su rumbo, petrifico su ansia, y la traslado a éste pequeño libro construido de las hojas de los árboles que cayeron de su portada.

Hay cosas que no se puede compartir, las verdaderas, las auténticas...las más hermosas, esas anidan en mi mesita de noche.

Y ahora he de recoger las hojas del bosque...de mi bosque caducifolio.

Nos vemos pronto. Donde siempre... en el camino.

Rafael Leiva

martes, 31 de enero de 2012

Bombillas que se encienden cuando un Edison se apaga

...Tras un día muy intenso lleno de imprevistos imprevisibles, que mejor manera que continuar esta travesía con un buen libro.
Existe en mi vida una serie de acontecimientos a los que inocentemente y con fe prodigiosa llamo "Maktub", una palabra árabe que su significado puede asemejarse a "estaba escrito". Creo firmemente en la hermosura de los actos que la vida nos regala, como consecuencia de su propio fluir ambulante por el camino que se otorga. Todo tiene un porqué, intento respetar fielmente sus causas y asimilar sus consecuencias. La vida no siempre acaricia, algunas te araña, pero entendí, que incluso hay bombillas que se encienden cuando un Edison se apaga.
Bombillas que se encienden inesperadamente, incluso cuando todo aparentemente duerme apacible, luces incandescentes que liberan su ego de la sombra opresora en la que se envuelven. Estaba escrito, y que mejor momento y escenario, que mi vida, para que tuviera que suceder lo que así estaba dispuesto, a causa de las consecuencias del fluir ambulante de la propia existencia.
Los "maktub" que cada día acontecen, pueden ser interpretados de miles maneras, la sonrisa de un niño, el abrazo perenne en el recuerdo, una canción de carnaval que te hace sonreír inexplicablemente y tontamente ... todo fluye, cambia, crece. Y esas pequeñas señales sobre las que mi vida va posándose y encaminando el rumbo, quizás sean detalles ficticios, pero yo, hoy, me mantengo firme ante ese agnosticismo, quizás mañana viva, porque hay que vivir, pero hoy irremediablemente, me dejo llevar, porque suena demasiado bien.

Los "Maktub" sólo aparecen para darle mayor sentido a la vida.



lunes, 23 de enero de 2012

Rover 216SE

Aún recuerdo aquella vaga sensación al ver ese aparato de hierro púrpura, que mi padre ponía al coche, siempre que lo dejaba aparcado en la avenida barcelona los fines de semana. Muchas veces me pregunté para que servía, mi padre lo explicaba en multitud de ocasiones, "para que no se lleven el coche" decía asiduamente. Pero yo no podía abastecer mi inquietud con esa vulgar y mera respuesta; me preguntaba continuamente cómo un palo de hierro, encadenado al volante, iba hacer espantar, a las personas que quisieran llevarse el viejo coche de mi padre color crema, que olía perennemente a nobel.
Con el paso de los años fui entendiendo la utilidad de aquel hierro aparatoso que se escondía bajo el asiento de papá y que enlazaba su fiel amor al volante, cual marido y esposa.
Era el bloqueo, esa era la palabra que casé con el espanta ladrones púrpura. Era un sistema que impedía la movilidad del volante, y acrecentaba la dificultad, por no decir la imposibilidad, del secuestro del vehículo.
A veces, los humanos, parecemos poseer ese bloqueador hierro púrpura perforando visceralmente todo nuestro cuerpo. Un cerrojo, que nos priva de actuar, de sentir y de acariciar aquello que queremos. Bloqueados por el miedo, permanecemos en la quietud apacible, contemplando fielmente nuestros deseos, pero sin esperanza de alcanzarlos, por temor incluso a conseguirlos.
Hoy, más que nunca, es el momento idóneo para desprendernos de este bloqueo incesante, es hora de salir, de sentir y actuar, no permitas que nada ni nadie te diga que no puedes hacer algo. No dejes que te invada la sensación devoradora de poder haber hecho algo y haber permanecido cruzado de brazos, hazlo hoy, ahora, en este preciso instante, sin miedo, con valor y entusiasmo.

Despójate de la cadenas que te condenan.


"Osos de cuero y alpargatas
Canastos de mimbre, diademas de borla,
Que no hay nada más..."